viernes, 7 de junio de 2013

Indepabis


Es en la tónica que escribía Britto García su agradecimiento a los ingenieros que hacen páginas web para que no abran nunca que escribo esta nota. Son muchas las acciones que se adelantan y perpetuán en esta guerra económica y a todas INDEPABIS contesta: dirección exacta, RIF, nombre del dueño, color del perro, horario de atención, causa probable y presunta de su denuncia y al final suena la risa de Shreck cuando, armado tan importante expediente nadie aparece a hacer nada. 

¿Es aquello la única manera de hacer las cosas?, ¿es eso la disciplinada aplicación del ruego de “eficiencia o nada”?, ¿es que a caso no es cuestión de google map y de registros del Seniat obtener todo aquello? 

¿Cuánto cuesta en desgaste y fastidio armar un expediente sin fin para una causa sin solución? No sé, pregunto, digo, acentúo, repito…

miércoles, 5 de junio de 2013

Otan











Cuando la OTAN nos mira,
Es cuando las violaciones son daños colaterales
Y que lo mismo da la ciudad que toque, las memorias que guarde
Las vías que comunican las escuelas.


Cuando la OTAN nos mira
El Calvario se retuerce pensando en Babilonia,
Las hojas que caen de los árboles se amarillan
Las horas pasan dando tumbos unas con otras.


Cuando la OTAN nos mira
Fuera de cualquier juego geográfico
Cuando a los enemigos se les cae
El saludo de la muerte con el que sonreían
Vienen sonando las piedras que golpea el río.


Cuando la OTAN nos mira
Con la misma rabia que los que tumbaron a Castro
Con la misma necedad que los que se anotaron al golpe contra Gallegos
Con la misma inocencia que confunden Walt Disney
Con el capitalismo, los espejos con las armas,
La madre que nos pare gime.

Cuando la OTAN nos mira
Entendemos que no estamos tan lejos de los palestinos
Que nos recorre sangre venida de siglos
De las mismas tierras, de los mismos árabes.


Cuando la OTAN nos mira
Con la sed de sangre que miró Libia
Con la sed de agua con la que miró Sudan
Con el rosario de mentiras con las que martirizó Afganistán,
Cuando la OTAN nos mira
¿cuándo nos dejará de mirar?


…con miedo no se escribe la Libertad.

lunes, 3 de junio de 2013

Apolíticos

Ya lo decía Bertolt Brecht respecto a los "apolíticos" orgullosos;"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los medicamentos, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la político. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" 

domingo, 2 de junio de 2013

El arma secreta de los venezolanos

No hay protocolo de guerra que no le hayan dibujado a esta Revolución pero no hay alguno que haya superado el arma secreta de los venezolanos.
No se trata de una nueva manera de hacer política ni de un ejército ametrallando. Se trata de lo que también adquieren los pueblos históricamente maltratados: una maravillosa y feliz capacidad de subsistir.
De este modo nada es un sufrimiento que no guarde la luz del amanecer y cada prueba es la fuente inagotable de un "tú puedes creer que..."
Con esta arma tan renovable y abundante se logra no sólo sobrevivir sino con todas las campañas en contra, crecer.
Por ello, lamento si alguno buscaba la composición de un arma de uranio porque no hay mas en nuestra resistencia que un sentido del humor y amor innato por lo caótico.
Así,  la gente enfrenta paro petrolero con partida de dominó y guerra económica con compras en grupo y aventuras con solidaridad...
El nestum es la búsqueda favorita de muchachas solteras compañeras de trabajo de padres en cacería y no falta en reunión familiar una anécdota de la falta o exceso de "papel tuale"

viernes, 31 de mayo de 2013

¿Qué culpa tiene Nicolás?


La primera vez que vi a Chávez, así de cerca cerquita, fue en enero 2012, él entraba a la Asamblea Nacional a rendir cuentas y yo estaba entre quienes le daban la bienvenida.

Esa vez fue distinta porque antes tan sólo lo vi en grandes actos como uno ve a un artista o desde una ventana. La vez de la ventana fue ella solita impresionante y le escribí a Raquel que creí haber conocido una capacidad más que humana, pues con sólo levantar la mirada Chávez convocaba a seguirle a miles de personas detenidas, casi flotantes por encima de la lluvia o por debajo de un sol inclemente. Todo daba igual, Chávez tenía entre sus manos el tiempo, la fuerza, la luz. Chávez fue en toda la extensión de la palabra, extraordinario. Chávez no fue un Presidente de la República. El hizo otra cosa del concepto de Presidente, nadie iba a verle por ser el Presidente, le acompañaban porque era Chávez, el arañero, el maisanta, el líder.

Cuando yo vi a Chávez y su gran mirada clara, su sonrisa que me saludó hasta los huesos y esa autoritas que le permitía ser el mas informal en la mas formal de las ocasiones entendí que su fuerza iba mas allá de cualquier otra. Por eso los amores y odios que tuvo y que su nombre se escribe hoy sobre las paredes como ayer lo hizo sobre nuestros corazones.

Pero escribo hoy un tanto después con alguna piquiña, pues en mi opinión Nicolás Maduro no tiene la culpa de no ser Chávez y es mi intención aplaudirle con gritos, vivas y hurras, pues es un hombre que sobre el dolor que todos tenemos sufre la pérdida del amigo de todos los días y los ataques  de los enemigos y los  ruidos de los amigos, y a pesar de todo esto se levanta cada mañana para seguir batallando.

Cuando digo esto lo hago con la voz regañona que me encontré ayer porque veo una miopía grave en ver que si hay un millón, ochocientos mil o no sé cuantos que no se pararon el 14A seguimos siendo millones que parados en la misma causa, en la misma oficina resistimos con mas fuerza.

Resistimos en el trance del “con Chávez” al “por Chávez y mi molestia sale de las voces que gruñen que no es igual, que al fin y al cabo no vemos lo mismo, ¿será que algunos nunca rozaron la belleza? ¿O será que el ojo nos los han llevado para ver el punto negro de la pared blanca?

Entonces va un espaldarazo a un Presidente que no leerá esta nota y un testimonio, en la Venezuela bolivariana seguimos “A Dios rogando y con el mazo dando” por la Revolución chavista.

martes, 28 de mayo de 2013

Un arti-culito de María Dolores Delgado: ¿Quién es el ponchao?


Definitivamente a veces no queda más que concluir que vivimos y convivimos en un país de contradicciones... y uno de los sectores más representativos de esta realidad es el sector cultural.

Seguramente lo que voy a describir, comentar, opinar, en estas breves líneas, pueda resultar odioso y/o mal intencionado, pero no, nuestro padre cantor y luchador social Alí Primera, nos enseñó la necesidad y la responsabilidad de "echar la palabra" oportunamente, porque los pataleos luego de que pasan las cosas son patéticos. Ojalá que haya oportunidad para que este arti-culito pueda ser publicado en algún portal para compartir pareceres, pero no sería extraño que no fuera posible porque cuando se hace crítica responsable y argumentada puede haber menos cabida que cuando se sueltan chismes o se arman "shows".
Desde hace mucho PDVSA La Estancia me ha resultado una maqueta arquitectónica en la que se ensaya sin mucho éxito para ser "el brazo social y cultural" de la filial de Petróleos de Venezuela.
 
Para empezar ha sido creada y mantenida desde una visión que parece haber sido inspirada por aquel método de alfabetización promovido por la cuarta república que se llamaba Acude y cuya publicidad decía "acude, te estamos esperando"... lo digo porque un brazo social debería extender sus programas y acciones hacia la comunidad (seguramente ellos podrán esgrimir que sí existen programas de extensión hacia las comunidades), sin embargo, basta con recorrer las diferentes parroquias de Maracaibo (por hablar solo de la capital del Estado Zulia), y la comunidad no sabe dar razón de las actividades que La Estancia desarrolla en ellas... cuando hay iniciativas de otras instituciones y de las mismas comunidades y se solicita la asistencia de la Estancia en materia de sonido o de tarima casi nunca (para no decir nunca) es posible prestar la colaboración...
Para decirlo de otra manera, PDVSA La Estancia se ha convertido en una sede de talleres y espectáculos de los mismos grupos y artistas que reciclan una y mil veces por sus distintas sedes... algunos de los grupos y artistas de verdad los agradecemos, sobre todo cuando tienen un ataque de lucidez e invitan a algún cultor popular, artista o a un grupo de arraigo que de verdad promueva nuestra cultura venezolana y popular... pero creo que podemos enumerar muchas fallas de contenido en algunas de las programaciones que promueven para que la gente "acuda"... hace poco, por ejemplo, se hizo un concierto "Contra el fascismo", que se supone una lucha en la que la coherencia y los contenidos son esenciales, y, sin embargo, no estaba muy lejos de las tarimas de "artistas" promovidos por algunas empresas de bebidas gaseosas quienes se encargan de entretener con mucho ruido pero con "propuestas" que distan muuuuuuuucho de ser inteligentes o consistentes con un mensaje de compromiso alguno... la gozadera pues...
 
Todo este preámbulo lo hago porque el pasado jueves se celebró en la PDVSA La Estancia Zulia (que para mí es Las Laras) una reunión con la señora Beatrice Sansó de Ramírez. Para dicha reunión fueron convocados (para que "acudieran") los cultores y representantes culturales de la ciudad y el Estado, en principio, para articular y mancomunar esfuerzos tendientes a promover acciones e iniciativas culturales interinstitucionales y comunitarias. La reunión fue convocada para las 3 pm, empezó a eso de las 4 y 30 pm... después de tanta espera y ante la expectativa de lograr finalmente la tan anhelada articulación con la muy difícil institución para articular La Estancia, la Señora Sansó empezó una suerte de exposición tipo campaña publicitaria para mostrar las bondades, logros y perfecciones de la ya mencionada institución... fue una campaña larga que casi se lleva dos horas... muchos de los convocados a las 3 pm, que llegaron antes de la hora (¡qué mala costumbre la puntualidad en este país!) se empezaron a retirar a eso de las 6 y 30 pm, porque además, muchos tenían compromisos adquiridos con las comunidades que no podían ser desplazadas por una convocatoria hecha dos días antes... a los cultores y a las comunidades se les debe respeto... la idea del Comandante Supremo Hugo Chávez, era y es irse a trabajar con la gente e integrarse a sus saberes en su propio patio, no hacer sedes de impactante imagen e invitar sabiendo que la mayoría de las comunidades, aunque quisieran asistir, tienen dificultades para llegar a las actividades en los horarios en las que están previstas porque no es fácil acceder al transporte una vez que terminan... ¿por qué no hacen rutas de transporte para que la gente de las comunidades vaya? podrían hacerse circuitos por parroquias... esto lo digo porque si no llegan hasta ellas por lo menos acérquense, aunque eso no cambiaría la lamentable  visión cuarto republicana de "acude, te estamos esperando"...
 
Aparte de lo antes dicho, uno sigue viendo como existen personajes dentro de la estructura organizacional  de la Estancia que parecen estar en sus cargos por razones distintas a la probidad o experiencia en materia de gestión cultural... esto lo digo porque hay mucha gente que con su trayectoria se ha ganado el respeto y el reconocimiento del sector cultura, pero hay que decir con franqueza que este no es el caso...
 
Lo más cómico de todo es que personajes como los ya mencionados se atreven a hacer críticas a vox populi sin saber nada de nada de lo que realmente sucede con las políticas culturales que responden a las líneas del gobierno nacional y desde su burbuja, que más bien parece un vientre materno, opinan quienes están "ponchaos" y quiénes no.... ja ja ja.
 
Sirva pues esta referencia de algunas de las cosas que observo, que son muy pocas con respecto a los que se podría analizar... como dice en su verso mi amado Benedetti, "no nos vendan simulacros"...

María Dolores Delgado.

jueves, 23 de mayo de 2013

Cuentan.


Cuentan que en Alemania los judíos conformaron una clase prospera. El judío era el médico del hijo, el abogado del padre, el vecino de la señora, la panadera de la esquina, pero para algunos, un grupo, unos tantos que no llegaban a ser muchos eran inconvenientes y molestos. Contra los judíos se alinearon las imprentas y los discursos, y luego un par de señores acompañados con sus señoras que no leyeron sino la prensa y el catecismo comenzaron a culparles y a temerles, luego les cerraron las puertas de las tiendas, les negaron el subir a los buses y a los trenes, dejaron que se los llevaran y lo agradecieron. Sin médicos pero un tantito más seguros, resguardados por el manto de la muerte de quienes habían conocido, los alemanes y las alemanas necesitaron décadas y fotos, películas para entender lo que habían hecho pero ya no eran ellos, eran sus hijos. Al rato se escribió un pasquín igual pero no eran los judíos sino los árabes y no eran los abuelos sino los nietos y estalló en el mundo la islamofobia.


Cuentan que Ruanda es un país de mil colinas habitadas por primates inteligentes, cuna presunta de nuestra humanidad. Cuentan que lo habitaban las tribus desde siempre y hasta que llegaron los belgas con sus papelitos para distinguirles y sembrarles un odio que los llevó a imprimir pasquines, cerrarles las puertas de las tiendas, negarles subir a los buses, hacer programas de radio y llegaron noches de fuego, que se llevaron a la mitad del país y los otros callados, agradeciendo.

Cuando el odio entra, cuando nos vamos convenciendo de que es justo y necesario. Más justo y más necesario que el amor, que la diferencia pesa más que la similitud y que vale la pena protegernos de todo y de todos, nos vamos olvidando. Borramos las causas que nos han hecho una Nación, una sola especie entre todas las especies, un solo planeta entre todos los planetas.
Cuando se vocifera pidiendo que saquen a alguien de un restaurant, que lo saquen de un estacionamiento, que lo bajen de un ascensor, que no le dejen abordar un avión caemos en el ciclo perpetuo que nos ha hecho la más perfecta y letal, arma de destrucción.