miércoles, 2 de enero de 2013

Sobre el Zulia y sus urgencias.

Antes de continuar borrachos de entusiasmo y de creer que con las lupas y los números, con finalmente cambiar el lema terrible de las calles y el mito de la diferencia, el momento en el  Zulia, desde su ombligo y en su relación con el país es el momento para dibujarnos lo que somos y la profundidad del compromiso.  

Yo no pretendo hacer líneas detalladas de lo que particularmente considero que debe hacerse en la gobernación pero si recoger imágenes y voces que dejaron pobladas de desconcierto y tristeza. Desde el corazón que late con el Zulia y su historia, creo que todos queremos mucho más que un nuevo maquillaje de las mismas cosas, y sentimos como deber urgente desmitificar y redimensionar personajes, lugares, luchas.

Nuestro Jesús Enrique Losada exige no sólo un cambio de orientación de la política de becas sino una orientación que suene a los versos del maestro, que recoja un ideal de justicia que supo rozar todas las áreas  y que hizo vida fecunda en el derecho.

Nuestra María Calcaño como cientos de mujeres que fueron calladas por una sociedad atrasada, condenada a la superficialidad, estructurada sobre el machismo y la discriminación. Creo en éste tema firmemente que es necesario escuchar a Morelis Gonzalo y Ana Esther Ferrer y a otros tantos que exigen de inmediato y sin excusas que la Biblioteca vuelva a su denominación original y pienso que ha de saber extenderse y sembrarse fuera de sus paredes de mausoleo y de centro de encuentro de algunos para el desencuentro de muchos.

Nuestro Miguel Ángel Yusayu como los versos de la Guajira, y los guajiros y las guajiras como entramado de una sociedad que pese a su fanfarrona modernidad discrimina, condena y excluye. Es en este tema, en el tema indígena que pese a reconocerme alijuna pienso que tenemos las más bochornosas de las deudas, pues nada ni nadie, ha sabido explicarme cómo, de dónde, ni por qué siguen apareciendo día a día niños y niñas indígenas mendigando por Panorama o por las bombas de gasolina.

No me atrevo a hacer la lista de los nombres de los amigos, de las amigas por las cuáles el asunto de la policía no es un tema que se llene cambiando uniformes ni patrullando un poco más. Es quizás ésta una de las primeras alegrías y una de las más profundas esperanzas en la nueva gestión regional: la policía asesina, descuidada, cómplice, corrupta y corruptora que instauró Manuel Rosales ha de pasar a las páginas oscuras que no hemos de olvidar pero que no podemos seguir viviendo.

En ese sentido creo que los compañeros y las compañeras tienen un reto inmenso porque estarán en permanencia sobre la línea de la escasez de los recursos y de la propia escasez y como dice Silvio Rodríguez con demasiadas sillas que los inviten a parar, y no podrán darse el lujo de actuaciones poco profundas o gatopardianas.

La esquina


Yo no vengo buscando nada.
Nada traigo ni confieso tan sólo me quedo arreguindada
Del borde de los sueños como se cuelgan las hojas que se niegan
A la gravedad, al otoño, a la sequía.

Yo no vengo para justificarme
Cuando murió Nelly dejé de entender el cáncer,
Cuando siguió manchando gente, comencé a odiarlo
Y como las cosas que son parte de la vida,
No me quedó nada sino la impotencia de la ciencia médica
Con teoremas y anatomías y pocas garantías.

Cuando Chávez enfermó
Yo recorrí los bosques húmedos
Los miedos profundos,
Los juramentos.

Juré por todas las cosas a cambio de un milagro.
Juré por todas las cosas a cambio de la esperanza.
Juré por todas las cosas a cambio de un retroceso.

Cuando el cáncer volvió,
Cuando ya pisaba el cuerpo de Rebeca,
Cuando los obeliscos del dolor se perdían
En el deber seguir por seguir siguiendo,
Cuando las miradas se hacían extrañas
Y los ruidos perversos,
Cuando el cáncer volvió,
Inventé un nuevo trueque,
Miedo por esperanza,
Mi fuerza por estrellas,
Mi fuerza por el impulso de su alma,
Pero no pude evitar sufrir de golpes
en violenta permanencia
Mi incomprensión de sus batallas.

Cuando la ciudad se cierra
Sobre los cielos que cuentan
Cuando los versos son esquivos
Cuando cumplen años muertos los amigos vivos,
Cuando el poema de Lydda es tan cercano como su risa,
Cuando soy más poeta que otra cosa y menos cosa que cualquiera.

Cuando quiero robarme su genialidad
Y gritar que no me basta con ser huera mujer
Ni florero chino, ni globo de los deseos.

Cuando poco queda más que un verso tonto
Cuando quisiera la imagen de la fotografía
Cuando escucho por dentro la profundidad de la guitarra
Cuando quiero ganarle la apuesta
Al deber de seguir el movimiento
De las pautas marcadas por la sociedad
Y sus rutinas.

Cuando se escuchan lejos los tiros huecos
De los asesinos en serie y la soledad que alucina
Cuando se apuesta por escenarios pesados
Yo sigo aquí aireando mi esquina.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Mensaje de Año Nuevo



Queridos y queridas.

Desde lo más hondo les escribo este mensaje, desde un 2012 que se cierra donde no faltó el dolor pero siempre llegó el consuelo, donde tuvimos la oportunidad de conocernos, de errar y de compensar. De aprender de nuestro proceso que se renueva y que se escribe con esta esperanza que llega a la isla y viste a Chávez para sembrarse en nosotros, para que él no se vaya y nosotros y nosotras sepamos estar a su altura de gigante de la historia, de obrero de sueños, de amigo de los que nunca han tenido amigos. Un año que llega sin dejarnos la buena nueva definitiva pero para renovar la fuerza y seguir intentándolo. Gracias a todas y a todos, por su compañía, por su amor, por su ejemplo. Gracias por tirar  papeles al cielo con la esperanza de sembrar estrellas. Por eso a ninguno, a ninguna, les deseo un prospero año nuevo, sino un saludable y amable año chavista nuevo.

Con amor,
Ana.

sábado, 22 de diciembre de 2012

ni Cenicienta, ni Sex and The City.

Miré a mi alrededor. Los cuentos d casadas de mis amigas me atormentaban tanto o más que mi propia solteria, que ésta amarga sensación de perder la vida volando desiertos en un globo aeroestatico que bota su carga. Ni las casadas viven el american dream con vestidos a la rodilla y caballeros, ni las solteras el glamoroso mundo de libertad y abundancia. Más que el elenco de Desesperates Housewifes todo sonaba a novelas sin nombre, de descontentos de parejas y desconfianzas en las vecinas.

Un poco a lo sabina era el cuadro mientras el más incapaz ahora es juez y yo a mis veintitantos sigo en la elipse de los intentos, con tan poco entendimiento que ya ni explico, cansada de intentos de estrellas y con más ganas de estabilidad y de leer.

¿Sabes hace cuánto no lees?, ¿sabes hace cuánto no escribes?  con los días parece un camino sin retorno. Poco sana la herida con comentarios sí el alma está tejida de palabras de las que he olvidado el significado. Por eso siento que me borro, que me difumino, que nunca he existido...

¿existimos para casarnos?, ¿desaparecemos al casarnos? ¿perfeccionamos el maquillaje por miedo a perder el rostro o para simular las sonrisas que no existen? ¿recuperaremos la alegría?

Al rato hui de la escena mirando el lago, hace tanto que ni siento que dejemoslo en gentil mueca y nota de condolencia.

martes, 11 de diciembre de 2012

lluvias, mujeres obreras y relaciones tradicionales.

Desde hace unos días, he pensado insistentemente en la vida en pareja, su forma de gobierno y sí se trata de una forma de supervivencia.
Casi todas las mujeres que me rodean son divorciadas, unas de derecho, otras de hecho. Entre las últimas hay dos grupos: las casadas separadas y las separadas de un concubinato que preservando el estado de solteras, han vuelto a estar solas.

Creo que en esto, una se encuentra en el eclipse de la teoría, en la dictadura de las realidades y ante el deber de decidir lo que no quiere decidir, ¿es la vida individual la única garantía -o por lo menos esperanza- de una realización profesional?, ¿es suficiente el llenado temporal de carencias?, ¿cuándo acaba el intentar seguir intentandolo?, ¿somos realmente capaces de sincerarnos?

Es el ámbito de lo sexual y de sus accesorios uno de los temas que me resultan mas llenos de lagunas, de oscuridades de lo no admitido, ¿tenemos la gana de calarnos sus fantasias?, ¿cómo reaccionamos en el siglo XXI ante la pornografía?, ¿porqué callamos con ellos y con todos, nuestros propios descontentos?

Hace varios meses, entendí, que Caracas es difícil sin pareja, y unos cuantos meses después que es tóxica para las parejas, ¿hasta donde se le puede dejar el mando a la rutina?, ¿hasta donde obviamos que Caracas es una ciudad para hombres? Tras vivir en tres ciudades y conocer algunas más, jamás vi una tan estructuralmente misogena. Pues sí en Marruecos ela sociedad se basa en excluir a las mujeres, esta se basa en encasillarlas para exigir acrobacias dignas de un estudio sociológico. En Caracas existen marcos de violencia simbólica que antes jamás vi, inspirados en el Miss Venezuela y otras pendejadas, y una escalofriante tolerancia al mobbing.

En Caracas me han intentado convencer en permanencia de procedimientos maravillosos que me harán alta, esbelta y morena e intentado acomplejar por ser blanca, pequeña y gruesa.  Mientras esto transcurre, a modo de continente, las mujeres a modo de contenido viven en una lucha darwiniana y son escasísimos las pruebas de sororidad.


En cierto modo, la vida de hombres y mujeres en Caracas aparece tan fraccionada como la vida en los países árabes aunque en lo más visible parezca mezclarse felizmente y casi en igualdad de condiciones. Basta con caer en uno de esos detestables domingos de familias, para ver el espacio dividirse, las mujeres en salas y cocinas, los hombres en bares y terrazas. Los niños constituyen una especie de pasillo imaginario que se mantiene más cercano a las mujeres que los hombres, y en el cotidiano, casi sin decirlo, las mujeres parecen entender que no necesitan hombres para vivir, y que por el contrario, éstos las entorpecen.


Para sobrevivir, sin perder lo biologico o lo afectivo, las mujeres que me rodean, parecen tener un patrón de buscarse hombres jóvenes, casi, el marco en el que los hombres salen de caza en la oficina. Entonces viejas buscan jóvenes, mientras viejos buscan jóvenes. Una total encrucijada y una locura de relaciones intergeneracionales: las mujeres y hombres buscan energía en sus parejas y la capacidad de dominarles, y esto se da en relaciones destinadas a fracasar.


Parece entonces que las búsquedas de relaciones mas normales son meros espejismos, destinados a someterse a un reloj de arena que apuran las colas y las consecuencias de pasados y esperanzas de futuros, para preservarse entonces en ese espacio privilegiado de la ilusión de haberlo logrado, las mujeres se obsesionan con el matrimonio y a cambio, prometen conjurar todo para regalarle a la pareja una juventud eterna y completamente inexistente.


Era el martes en la mañana en el centro de éstos temas, cuando esperaba salir a la oficina y miraba por el balcón, apenas se abría la mañana y la lluvia andaba dando saltos por todos lados y un puñado de mujeres llegaba con sus cascos a la construcción de enfrente...


Al tiempo que hemos reconocido que no necesitamos de ellos como nuestras abuelas, sería tiempo de sincerarnos para qué les necesitamos y para que nos necesita, e intentar no caer en recordar como lo contaba Galeano, que la hermana de Thomas Edison fue más brillante que él, pero por ser mujer, la sociedad le robó el tiempo desgastandola en lo doméstico y condenandola al olvido.

lunes, 10 de diciembre de 2012

De Chávez, la rutina y nuestra esperanza

La idea de escribir sobre lo que no  se habla es dibujar y drenar esas cosas que se callan. Los sonrojos y rabietas, las tristezas disimuladas... pero de golpe llegan los días de la historia y te atrapan felisisima porque compraste un gavetero que entonces quedó a medio armar y atacaste una zapatería.

Los días de la historia, con el peso de cada una de esas letras.

Esos momentos que marcan cosas que hubieses olvidado, el lugar exacto en donde estabas, ese gusto que te llevó de regreso al golpe de abril, ese gemido que se llevó el aire. Esas ganas de partir el televisor y fundirte en un abrazo que le retorne la vida, las ganas de escribir un Credo a lo Nazoa pero quedar relegada a no entender.

Ese momento en el que el mundo sólo se compensa por tener un abrazo cerca que no se pierda hasta el amanecer, las ganas de cambiarlo todo, de retroceder, quizás de avanzar pero no de vivir ese momento de agonía.

El domingo fue tiempo de cumplir y de construir recuerdos en una plaza donde pese a lo trágico todo era hermoso.

...y luego tan sólo tiempo para la esperanza para redimensionar, para no tener miedo y asumir que parafraseando a Alí que me vine con los muchachos a hacer la revolución, y eso haremos con y por Chávez, padre y amigo de mi pueblo.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Caracas, una sonrisa de la navidad

No siendo poco para el animo el regreso del Comandante, Caracas viste un traje de luces y voces que mientras baja la temperatura van dibujando sonrisas que con las pelotas que atraviesan la Plaza Bolivar se pasan. Un tanto de envidia y un suspiro de esperanza escapan al recordar mi amada Maracaibo, oscura, ahuecada y triste.